Nosotros, como todos los
fugitivos,
como las flores que no se pueden
contar
y como las bestias que no necesitan
recordar,
vivimos en el presente.
Muchos se empeñan en decir “Ahora
no”,
muchos han olvidado cómo
decir “Soy”, y se perderían,
si pudiesen, en la historia.
Inclinándose, por ejemplo, con la gracia de
antaño,
ante la bandera adecuada en el lugar
adecuado,
murmurando escaleras arriba, como los
antiguos,
sobre lo Mío y lo Suyo, lo Nuestro y lo de
Ellos.
Como si el tiempo fuese lo que ellos
deseaban
cuando todavía tenía la cualidad de
quedarse
quieto, como si estuviesen
equivocados
al no querer ya pertenecer. (W.H.Auden)



No hay comentarios:
Publicar un comentario