Mi problema quizá es encontrar a las personas adecuadas.
Aquellas con las que poder compartir momentos que jamás compartiría con
cualquier desconocido. Personas que no juzguen amargamente, que no miren como
si de un cubo de basura se tratase.
Tengo una teoría. Y es que las personas que mejor talento
tienen para algo determinado quizá no lleguen a ser conocidas. Y he dicho quizá
porque grandes pintores o poetas, o incluso actores ya conocemos. Y todos
ellos, para mí, tenían y tienen algo en común. Lo primero que se me viene a la
cabeza es que estaban completamente locos, pero no…no me refiero completamente
a eso. Todas las personas que tienen grandes talentos no lo saben y creen que
otras personas lo tienen, y normalmente aquella persona que alarde de su
supuesto talento acaba preguntándose si realmente era como él lo pintaba.
Hablando de pintar, me gusta la pintura. Y no solo cuadros
como los de Goya o Dalí, sino cualquier boceto hecho rápidamente en un bloc de
notas por cualquier persona mientras mantiene una conversación telefónica. La
creatividad del ser humano me fascina, me fascina de verdad. Y es una de las
cosas que más me gustaría tener. Creo que todos tenemos algo de creatividad, de
pasión y locura en nuestras ideas. Creo
que deberíamos hablar de lo que en cada momento pensamos. Si vas andando por la
calle y piensas que te apetecería quedarte en ese determinado lugar durante una
hora observando cómo pasa la gente, simplemente dilo y hazlo. Nadie va a
hacerlo mas que tu en ese momento. Por qué perdértelo.
Por cierto, perderse es una de mis habilidades favoritas. Y
no es que se me dé mal la orientación, porque me considero bastante orientativa
en ese aspecto. Me refiero a perderme dentro de mí. Me gusta pensar sobre todo
y fijarme en cada detalle en busca de algo en lo que poder pensar o
debatir. O pensar simplemente. Soy capaz
de pensar en algo durante 4 segundos y transcurrido ese tiempo, olvidarme por
completo y seguir con otra cosa. Está claro que eso todo el mundo es capaz de
hacerlo, y es una de las cosas que más me preocupa. No el que podamos olvidar,
pero dejar de lado sí. Dejamos de lado nuestras ideas, nuestros pensamientos. Y
quizá lo más importante en una sociedad vacía: los sentimientos. Podemos
dejarlos de lado, podemos dejar que se pierdan y no querer encontrarlos hasta
que un día van andando por detrás de ti y te sorprenden con un fuerte empujón.
Creo que ya es suficiente por hoy, y me voy a la cama
recordando una frase que dijo alguien al que considero bastante importante…
‘‘Leyendo, pintando y escribiendo al final acabas volviéndote
loco…’’